Inicio Poesía Vox horrísona | 8 poemas de Luis Hernández

Vox horrísona | 8 poemas de Luis Hernández

por Verboser

Luis Hernández (Lima, 1941 – Buenos Aires, 1977) considerado uno de los mayores poetas de la Generación del 60. En vida llegó a publicar sus tres primeros libros Orilla (1961), Charlie Melnick (1962) y Las Constelaciones (1965), práctica que luego abandona para pronto optar por un ejercicio muy particular: escribir poemas en cuadernos manuscritos acompañados de una caligrafía ambigua y colorida, que irá rebotando de mano en mano de sus conocidos. Esta actitud ante la creación, al lado de diversos elementos llamativos de su vida personal, consiguieron para el poeta una rápida y no deseada mitificación. La poesía de Lucho Hernández se caracteriza por ser de una belleza extraña de un tono ligero, y cotidiadno en los que a su vez apela a conceptos coloquiales, irónicos, urbanos en los que introduce elementos de la cultura popular.

En 1977, Luis Hernández se suicida arrojándose a las vias del tren en la ciudad de Buenos Aires.

Luis Hernández con su sobrina Techi en 1974

SOY LUCHITO HERNÁNDEZ

Soy Luchito Hernández
Ex Campeón de peso welter.
Poca gente me habla
Hasta oí a alguien
Preguntarme
¿De qué te defiendes?
Υ yo hubiera respondido
Si no silencioso fuera:
Más bien te defiendo
De mi luz. Una luz
Que reuní y me friega.

 

MAR

Entre la sombra voy
                Juan Ramón Jiménez

1

REFLEJOS SOBRE EL AGUA

Las franjas suaves del agua
se pierden en la orilla.
– Es posible vivir;
está húmedo el aire
y reseca la arena….
– El viento trae gotas
fugaces y salinas.

El mar antes surgía,
sereno sin ser visto,
mi amor por él, ahora,
olvidará hasta el cielo.

El agua antes cantaba
infiltrada en la arena;
hoy, la busco hasta a ella
por el mar no saciado.

Ayer vimos las ondas
que subían perfectas,
hoy
nuestros pies las perturban,
nuestros cuerpos las quiebran,

Está el mar muy amargo,
hemos bebido
en un día sus aguas,
pisado sus riberas.

2

La última onda,
limpia y azul,
ha caído tan cerca
de mí
que puedo sentir
su pensamiento.

3

Vuelvo mi rostro,
arriba…
abajo en el fondo
pétreo y salino del pozo,
oriónidas estrellas
se hunden en la noche.

y 4

He cubierto en el mas
el vacío
entre estrella y estrella
creyéndolas mías;
mas la noche muere
y estoy tan solo
como antes.

 

SI CREYERA ALGUNA VEZ
Con orgullo extravagante que me amas
Tú soñarías que en tu alma se reúne
El dorado vacío de la hierba.
Quizá así tu sueño
Te sirva de descargo
Pues alguno te acusa
De excederte en belleza.

Si contemplas el sol
Y lo hieres con tus rayos
Muchas dirán que es por odio
Pues te imita, siendo solo
Que detienes el verano
Por jactancia.

Y si alguna vez me hallarás,
Háblame, pues sabré comprender
Si no tu idioma, los disfraces
Del mar, cuando se ofrece.

 

MI CORAZÓN

Se enredó
Y desde entonces
En tu alma
Dormían los paisajes
Y la flor perpetua
De los jardines
Jamás recorridos. Tú
Y una tarde
Que acontece tú
Me hablabas
De algo me hablas
Pero el brillo de tu corazón
Te oculta
Algo me dices
Pero el estruendo
De tu alma
Me impide
Sobre el mar
Veíamos el transcurso
Del verano las flores
Del Estío las joyas
La armonía que
No debe ser quebrada

 

GUSTAVO MAHLER

Atardezco
He dejado, hace tiempo
La hora del mediodía
Navego solo por los ríos
Cuyos cauces
Son dulces a mis ojos
y descienden
Suavemente
Hacia la noche.

 

LA CANCIÓN

Dicen que soy un soñador
que sueña
y otros dicen de mí

Adiós. Me voy a otro lugar
y Si la tristeza
Me alcanza
y Si la tristeza me alcanza
Me cubriré con el agua
De la mar. Y no he más
De morir
Y no he más.

 

EZRA POUND: CENIZAS Y CICILIO

1
Tower of Pisa
Alabaster and not ivory. Y eterno,
Para ferias de fascistas
Quien la canta.

Y ebrio ya de belleza y en demencia
(Puede ser que sus ojos sean nuestros)
Rojo mar y el adriático crepúsculo
Y dos guerras herrumbradas en su frente:

Frente a la lívida amenaza de la historia:
Ezra Pound,
Ezra
Y su ejército perenne en pie
De muerte.
Torre de Pisa
Et cinis et cilicium.

2
Ezra:
Sé que si llegaras a mi barrio
Los muchachos dirían en la esquina:
Qué tal viejo, che’ su madre,
Y yo habría de volver a ser el muerto
Que a tu sombra escribiera salmodiando
Unas frases ideales a mi oboe.
El milagro se oculta entre lo oscuro
Donde olvido y memoria son tan sólo
Los reflejos de lo áspero y amado,
La ilusión que ha surgido de enebro

Duramente recuerdo tus poemas,
Viejo fioca,
Mi amigo inconfesable.

 

CHANSON D’AMOUR

Hay gente tan noble
Como el amor
Como el amor
que nada lo puede
Si no es el amar
Hay sueños como el amor
y en ellos puede verse
Cómo amar
Tiene algo que hacer
con el tiempo
y otras flores que yo sabía
que eran tuyas
Mi muy dulce amor.

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