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Perros ladrando en la nieve | 6 poemas de Kenneth Koch

por Verboser

Kenneth Koch (Ohio, EEUU. 1925 – 2005) fue un poeta, dramaturgo y profesor norteamericano y uno de los principales exponentes, junto a John Ashbery y Frank O’Hara, de la Escuela de Nueva York.
Entre 1953 y 2002 publicó un gran número de libros de poesía, entre los que destacan The art of love (1975), One train (1994), y New addresses (2000). Su obra poética ha sido distinguida con diversos galardones: Bollingen Prize (1995), Bobbit Literary of Congress Poetry Prize (1996).
Fue profesor de poesía en la Universidad de Columbia, donde tuvo como alumnos a poetas que en años posteriores ganarían reconocimiento como Ron Padgett, David Shapiro y David Lehman. Parte de la enseñanza de aquellos años, está documentada en el libro Making your own days: The pleasure of reading and writing poetry (1998).

 

DESEO DE LA PRIMAVERA

Días de calcio, ¡días para alimentar los huesos!
¡Días de hierro que enriquecen la sangre!
¡Días de sal marina, que nos dan el iodo tan valioso!
¿Cuándo habrá un día perfectamente común de primavera?
Porque mi corazón necesita alimentarse, no mi orina
ni mi cerebro, y ya me quiero lanzar a Pittsburgh
si es necesario desde Tuskegee, Indiana, abriéndome como una flor
bajo la luz primaveral, y creciendo como una escalera de plata.
¡Ninguna otra cosa me dejaría tan satisfecho, ni siquiera la muerte!
Ni romper las pólizas del seguro de vida, ni el cáncer, ni perder la salud,
ni los muebles arruinados, ni una enfermedad de la próstata, ni los dolores de cabeza, ni la melancolía,
¡No, ni siquiera un lobo furioso comiéndome la carne!
¡Quiero la primavera, quiero dar vueltas como un móvil
en un viento fresco y nuevo! ¡No quiero hibernar
entre paredes, entre salones! ¡Quiero soportar
mi porción de la angustia de estar concisamente acá!
Ni siquiera las polillas en el hechizo de la llama
pueden querer al calor tanto como yo lo quiero!
Ni el aviador que cae en llamas al enorme océano verde
puede querer menos transformarse en una estalactita!
Incluso admirando la malicia de la estalactita, ¿cómo podría conformarme
con peras de cera y rosas artificiales?
¡Oh, entra, mi adorable brisa, que no quede yo acá anquilosado
entrañable frescura del paraíso, ven rauda y siéntate en mi silla!

 

VIVO POR UN INSTANTE

Tengo un pájaro en la cabeza y un cerdo en el estómago
y una flor en los genitales y un tigre en los genitales
y un león en los genitales y te acecho pero tengo una canción en el corazón
y mi canción es una paloma
tengo un hombre en las manos y una mujer en los zapatos
tengo una jurisprudencia en la razón
tengo un último estertor en la nariz tengo el verano en el agua de mi cerebro
tengo sueños en los dedos de los pies
ese es el problema conmigo y con el mazo de mi madre y de mi padre
que me crearon con todo
pero me falta calma me falta rosa
sin embargo no me falta la delicadeza extrema del pétalo
¿A quién quiero impresionar?
en el canto de los pájaros encontré un recuerdo tuyo
pero era delgado y frágil y se desvaneció en un instante
¿la naturaleza habrá dispuesto que yo sea un gran animador?
¿y obviamente no un gran reproductor? ¿un gran Nada?
bueno, eso te lo dejo a ti
yo tengo un pájaro carpintero golpeando en mi corazón y creo que tres almas
una para el amor una para la poesía y una para manifestar mi yo demente
no demente sino aburrido sino perpendicular sino falso pero verdadero
rara vez los tres cantan juntos dame la mano está activo
el ingrediente activo de eso es un toque
soy Lord Byron soy Percy Shelley soy Ariosto
me como la panceta y me tiro por el tobogán tengo una tempestad en mi interior no voy a odiarte nunca
pero ¿cómo puede ser atractiva esta vorágine? ¿te gustan las colecciones de animales? ¡dios mío
la mayoría quiere un hombre! Así que estoy acá
tengo un faisán en mis recuerdos tengo un azor en mis nubes
¿Una resurrección?¿o quizá una insurrección? ¿una inspiración?
tengo un bebé en mi jardín y tengo una rata salvaje en mis secretos contigo.

 

SURCAMOS EL OCÉANO ÍNDICO POR DIEZ CENTAVOS

Surcamos el Océano Índico por diez centavos
Y entramos en África por un penique
La refrescante Argentina
Nos recompensó con muchos vagones de plata
Para nuestro tren de juguete Fuimos a Kansas City
Con la esperanza de encontrar cuartos de dólar allí
Pero en cambio cruzamos el mar de Manila
Viejos lápices de mar sin cuartos al desembarcar
Cinco dólares nos trajeron a Tánger
Habíamos ahorrado suficientes céntimos para comprar el billete
Ahí está todo crujiente y verde y ligero
Cógelo sostenlo en tus manos es mío

Gastamos los cinco dólares en Biarritz en siete minutos
Pero al menos comimos bien y ahora estamos a punto de zarpar
He oído que Milwaukee está llena de monedas de diez y veinticinco
Y que Cincinnati es el sitio de las de cincuenta
Puedo ver toda esa plata la puedo ver y creo que la quiero
Puedo ver la luz del sol iluminando esas caras plateadas
En la lejana Cincinnati
Las finas monedas de cincuenta en las hojas
En el clima triste y otoñal detrás del Conservatorio de Música
Oh ¡dame el dinero
Para que pueda ascender a los cielos
Pues he estado ya en tantos barcos y trenes
Buscando sin cesar las cumbres de mi vida!

 

PERROS LADRANDO EN LA NIEVE

¡Perros que ladran en la nieve! ¡El buen tiempo está llegando!
El buen tiempo está llegando para los perros que ladran en la nieve.
Un hombre sólo cambia despacio. Y el invierno aún no ha
terminado.
Ladrad, perros, y llenad los valles
De blanco con vuestros horribles lamentos

 

ENERGÍA EN SUECIA

En esos días
Había tanta energía a mi alrededor y dentro de mí
Podía quitármela y volver a ponérmela, como ropas
Que uno se compra sólo para un viaje a esquiar
Pero que acaba usando todos los días
Porque todos los días son como un viaje a esquiar –
Me parece que así era yo a los veintitrés.

Ver a esas seis chicas en el barco era un viaje a esquiar.
Dijeron Las seis somos de Minneapolis. Estábamos en Estocolmo.
La combinación del estilo americano y sueco-americano de las chicas era un viaje a esquiar
Aunque por aquella época yo no tuviese ningún motivo en especial para usar toda mi energía en eso
Ahí estaba, era mía, igual que un gigante posee la hegemonía de sus nervios
En caso de ser necesario, o como un pescador con todas sus cañas y anzuelos y carnadas o un académico con todos sus libros
O como un calentador de agua dispone de su gas
Para que sea usado o no, yo tenía toda esa energía.
De verdad? Las seis son de Minneapolis? dije, casi explotando por la presión.
Y sí respondió una de ellas, la segunda más linda, vinimos a pasar algunos días.

He pensado en ese momento cada tanto
Durante ocho o diez años. Me parecía que debería haber hecho algo
Haber usado toda esa energía. Hacer el amor es un modo de usarla, escribir es otro.
Los dos pueden estar sobrevalorados, porque la relación es bastante clara.
Pero probablemente es el destino humano, y no voy a ir contra eso acá.
A veces están las personas y falta la energía, a veces está la energía y las personas no.
Cuando los dioses conceden ambas cosas, un hombre no debería quejarse.

 

PARA TI

Te amo como un sheriff que busca una nuez
que va a resolver un asesinato que lleva años sin resolverse
porque el asesino la dejó en la nieve junto a una ventana
a través de la cual vio la cabeza de ella, conectada con sus
hombros por el cuello, y tendió un techo
rojo sobre su corazón. Por eso vivimos mil años;
por eso amamos, y vivimos porque amamos, no estamos
dentro de una botella, ¡gracias a dios! Te amo como un
niño busca una cabra; estoy más loco que unas faldas
al viento, cuando estás cerca, un viento que sopla desde
el gran mar azul, tan brillante, tan profundo, tan distinto a nosotros;
Creo que siempre estoy cruzando en bicicleta un África de campos
verdes y blancos
para estar cerca de ti, incluso en mi corazón -que flota-
cuando estoy despierto, y creo también que
eres confiable como la senda que me lleva hasta
el lugar donde vuelvo a pensar en ti, ¡una nueva
armonía de pensamientos! Te amo como la luz del sol guía la proa
de un barco que navega
de Hartford a Miami, y te amo
especialmente al alba, cuando incluso antes de despertar el sol
me recibe en las preguntas que tú siempre haces.

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