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Muestra breve de poesía joven by Verboser

por Verboser

MUESTRA BREVE DE POESÍA JOVEN
by @Verboser

Nuestra idea de congregar la poesía joven peruana ha tenido en el camino algunos ajustes, comenzando por hacer de este medio un espacio para el autobombo desmedido y desvergonzado la promoción y la difusión de nuevas voces presentes en esta generación y su muy comentado camino al podio de la poesía peruana; y aunque tomamos en cuenta el hecho de que la mayoría de nuestros contemporáneos viven encerrados en las fauces ruidosas del facebook y otras redes sociales a la espera de un inmisericorde like o en recitales donde más congrega la chupeta en Pollos después, que el escuchar poesía; creemos que ir llenando de a pocos los espacios tangibles donde la poesía sea el centro de nuestra atención, es un trabajo que nos compete y nos da gusta llevarlo a cabo.

No podemos (ni vamos a) definir bien el camino que la poesía joven ha tomado desde hace tiempo atrás. Ni sabemos bien hacia donde se dirige. Salvo que hoy existe toda una vertiginosa legión de autores dispuestos a hacer de su escritura una manera de romper con viejos tradicionalismos, de establecer otro tipo de sensibilidades y crear formas que son mas bien reacciones a un contexto caótico en todo los sentidos posibles: La poesía es y sigue siendo resistencia.

A nuestro entender toda generación tiene el efecto de cambiar la poesía y todo poeta el propósito de hacerla mas grande. Pero en este espacio no somos conscientes de que querramos hacerlo, salvo excepciones individuales, porque en el fondo sabemos que el autobombo no nos funciona y nunca nos ha funcionado y porque la verdad no queremos sonar a colectivo de poesía joven con nombre de selección de fútbol generacional. Esta es una breve muestra de poesía joven que más allá de querer ser un espacio para el autobombo desmedido (x2) es una respuesta simpática a quienes nos preguntan hacia donde vamos con todo este rollo. Para muestra un botón. pd. No somos sad

CRISTAL ALARCÓN

Nació en Arequipa en 1997. Es ilustradora, escritora y estudiante de diseño gráfico.  Ha participado de la Antología poética ‘La Chimba’ (editorial La Chimba, 2015), en la revista de literatura Rayuela 305 (Chiapas, 2015) y en la Revista de Literatura Verboser Año 1, Nro 1. (2017). Milita en Verboser desde su fundación

 

Yo quería ser una barca
y enrumbar por las calles,
anclar en cada esquina
y sentir los rayos del sol golpear mi rostro.
Yo quería ser una barca en las veredas,
soltarme en cada semáforo
y dedicarme a detallar los barrios de mi ciudad.
Yo quería ser una barca sin mar para raspar mis maderos,
hacerlos más fuertes
más débiles.

Quise ser una barca en una ciudad sin canales
Sin verde
aún azul
Sin lluvia
sin gloria

Yo quise serlo.
quise una,
una barca,
y navegar por las avenidas obstaculizando el tránsito
Quise pararme en la Marina
y observar
las rocas,
los ricos.

Ser capaz de alejarme,
seguir lacerándome
quise ser una barca.

Yo fui una barca.
Un montón de madera agujereada y podrida
seca
Una colina de piezas inservibles.

Yo fui una barca.

Un día soleado
una vez en la calle
una barca
con los maderos intactos.

 

HARVIE (Daniel Vargas)

Es un noble y disléxico aficionado a la masturbación. Sus poemas son técnicamente impublicables, pues su baja autoestima lo tiene llorando en posición fetal en vez de estar escribiendo poemas. Sus versos contienen la contundente marca de un correaso en la ingle izquierda, de la misma manera un ambiente muy aniñado que me impulsa a dejar de describir a este miserable sujeto. Su currículum está repleto de manchas blancas y/o vacíos técnicos . Actualmente está juntando sus propinas para desflemar su primer libro de poesía “El joto que mi madre nunca quiso, pero que siempre pudo tener”. Su carga poética es sumamente deleznable y titánicamente prescindible. En consecuencia, este sujeto es un digno representante de los poetas que definitivamente no van a cambiar a la poesía peruana.


Escribir/los síntomas de una enfermedad terminal rebotan en mi nuca
Escribir implica conocer tus ojos y conocer mis ojos sin charcos o vidrios rotos
Escribir implica ser asquerosamente humano
Escribir un poema es precisamente
hacer el amor, hacer el odio
hacer eso que hacen los niños con sus juguetes
Poema
Diente roto/ nervio en el aire

Veo al silencio como se ven a las moscas
Incrustan sus espinas en mis huellas
y aunque la orina es solamente tinta
y aunque la orina es solamente orina
y aunque la orina sea una señora que no es mi madre,
sino un virus de computador
siempre me remojará la cama.

Ombligo, cantas con el sabor del primogénito día
es tu mirada la ratonera de Prometeo
las aves tiritan y solo capto ronroneo en la neblina

Un grito/dos gritos/ levántate mierda

Mis genitales son solo el beso grueso de un sol que bosteza
Ya es tarde
No te vayas, no me dejes
quédate un ratito más
No puedo levantarme
No es mi culpa.
Es el sueño cuasiperpetuo
De abrazarte y jugar
con tu vientre desnudo

Me apuro, pues me deja la movilidad.

 

LUIS MARTÍN CUEVA

Lima, 1992 – Estudia la carrera de Literatura Hispánica en la PUCP. Ha dirigido esta (y otras) revistas sin ningún interes comercial ni lucrativo. Partició en algunos festivales de poesía. Actualmente prepara una tesis sobre la obra de Bryce y sigue escribiendo el mismo libro desde hace cinco años.

 

W 47th St. 5ta AV.

Im lost!, y las marejadas de multitudes salen despedidas
Estoy perdido, pienso
y tomo la ruta larga que no conduce a nada.

Un policía anota:
Peruano_ 1.67 de estatura.
Color de piel_ cobriza.
Ocupación_ poeta
y desenfunda el arma para apuntarme
porque pedir indicaciones con las manos
es un extranjerismo ocioso digno de las noticias matutinas

Haciendo una mueca de terror
soy el estruendo de una bala disparada,
o bien el cuerpo inerte en una protesta en medio de la ciudad.

I dont know what im doing here, digo
I’ve read Whitman
Im not communist. Im just lost…

Zarpo con dirección a la noche;
que en esta parte del hemisferio
(es)son carteles iluminados en una parada de autobús
y las marquesinas se elevan
tomados todos- establecimientos, turistas, ambulantes,
                                         el poder político, el arte de salón en Broadway-
de la mano girando interminables a la espera de ser engullidos por la noche.

Las estrellas no vagan repentinas en las calles:
están en el suelo, y acabo de pisar una que me pide cambio
                      y rápidamente dirige la mirada tras los vidrios.

Hoy nadie se sienta frente al escenario

Entonces persigo una cruz montada sobre la espalda de un negro
que repite una y otra vez: God is power.
                                      Quiere comprarme un poco de ganya.

                                      Y no quise escuchar.

Un perro en la acera de enfrente es mi único consuelo.

Aquí brota la mañana de un cargamento que se deja arrojar
en las fosas de Time Square.

Espejos recortados asisten mi reflejo
que ahora es un rostro sin brillo ni amplitud,
y camino bajo el amparo de lóbregas calles húmedas.

Una servilleta en el suelo marcada con labial
me señala que la noche es espuma.
y que sale de la boca ruidosa del Hudson.

El cuerpo desnudo de la noche
danza con las manos reposando sobre su sexo
que es una lluvia momentánea expulsando –fecundado- la ciudad.

Y tengo deseos de ser un extraño en la palestra:
Yo y mi corazón que es una palabra que se ahoga en la nostalgia
                                           de ser uno en una oración conjunta.
Yo y mi palabra que es el vientre descubierto de una muchacha virgen
                                              sentada en una banca en Central Park
                             a la espera de ser mutilada por el frío y el hambre;

                                        y en el silencio…

Entonces Tenesse Williams era un viejo arrastrándose por la 5ta avenida
                                                                     – con fiebre amarilla –
Y Wiston Churchil colgaba del quinto piso de un rascacielos
                                           – que podía ser Empire State –

Pero tú, Walt Withman
eras un viejo sereno sentado en un café
que tenía las lunas transparentes y verdes
Y pude entregarte mi pecho y mis ansias
mientras escuchabas un sonsonete malisioso en tu oído carcomido

Tú, Walt Withman que con todo tu cabello blanco y las manos frescas arrugando
                                        un manojo de estrellas que llevabas en el bolsillo
diste vida a lo que muerto escribe en este crepúsculo perpetuo cayendo
                                        de espaldas sobre el concreto negro de Nueva York.

El amor aquí cuesta 10 dolares el ingreso
Y treinta si accedemos a un cuarto en un barrio desprovisto
de luces y por tanto de identidad.
-de acusaciones fiscales-.

Cierra la puerta!, me dices.
Corre las cortinas
«Estoy perdido», pienso tras la ventana
mientras el Hudson sigue empujando Ferry’s
                                           una y otra vez.

 

MARTÍN PFLÜCKER

Es estudiante de Literatura en la PUCP. Ha sido miembro de la revista El Alef (2016), y hoy  También ha publicado en la antología virtual “Las estaciones: 14 poemas y un relato” de la editorial Verso Azul en 2017. Actualmente escribe un libro de poemas que espera publicar en algún momento.

P u l s i ó n                    A u t o m á t i c a

La palabra  r e b o t a,
c
  a
     e,
muere,
l
l
u
e
v

  1. Y solo siento el eco    
                                                              (el eco)           
    (el eco)
    …..

2 inefables sílabas

         n 
       a

     p

   e

 r

t             por el olivo seco
Y lamen,
                                                           (lamen)
lloran 
y s-a-n-g-r-a-n.

                    u               

                 l       e

La tierra l             v

                               e
en el ojo del pájaro herido.

            La nebulosa danza
                                            mírala,
Mira cómo  c
                     a
                        e
cómo sufre.
                                                    -(Suframos con ella)-

                       más          que     sol.                                                                                                                                   Aprendamos         cosas        el
                                                                                   

La noche nos baña en segunderos
y nosotros huimos.
                                   huimos…
                                                           Huimos porque no conocemos.

Y el  m i e d o
                                                           La maldita afrancesada
                                   y su  m i e d o.
                                   Cuando veo su pupila dilatada,
                                                           quiero MORDER su soledad
en cuervos de  f  u  e g  o…
            -3 maullidos-

a          la                     d     e    r   i  v a
se cuelan
        por las cuencas vacías
                     De mis ojos.
                            ¡ A L I M É N T A M E !  

                         ¡   D   E   S   P   E   D   Á   Z   A   M   E    !          E                            

Pero hazlo
                             suavemente.

 

Victoria L. Mallorga

Victoria Mallorga nació en Lima en 1995. Cree en la nostalgia como herramientas de des-entendimiento. Es Pre-docente, traductora, y aficionada a la animación. Actualmente termina la carrera de Literatura Hispánica en la PUCP, y quiere licenciarse con una tesis sobre el potencial político del melodrama y la fantasía en una obra de Pedro Lemebel.

Tiempo de huir

todas las veces que he descrito el océano
me he quedado con las células en la boca
sal en aristas que queman mis labios antes
de que se pueda discernir la más
pequeña sección del todo

no sé si el recuerdo se enmudece
(moho, morena, tierra en polvo de nuestras manos)
si tuviera que nombrar una memoria de nosotras
al borde el colapso serían todas las que ocurren al lado de un cuerpo de agua

eterno,
dadivoso,
(casi ocultando el paso del tiempo):

los reflejos de tu cabello oliendo a caracolas
la arena fosforecente
bajo el agua incierta de nuestros pasos

me haces olvidar los corales cuando camino por la playa.
todos los horrores, ojos despiertos en la noche, pieles cambiantes al roce de mis dedos
se repliegan como olas en temporada de tsunami
lejos
lejos
lejos,
hasta que preguntas
y a dónde ha ido

pero todos sabemos que es hora de huir.

 

AURORA RIVERA

Lima-1998, Al igual que los otros poetas presentes en esta lista, pasa imperceptible; sin embargo, posee una aceleración flemática en su poesía de tal manera que cuando empieza un verso acaba abriendo una cerveza. Estudiante limeña de la carrera de derecho que opta por mutilar cuidadosamente sus poemas para finalmente terminar con la continuación de estos años después. Mientras lea sus poemas se recordará a si misma “quizás sí deberías volver a terapia”, “ quizás el gas lacrimógeno te afectó más de lo que creías “, “quizás sí mereces estar en esta lista”.

 

           304

Tocar de noche la piel

que quema

Sentir el sexo que es beso,

que daña

Oler la sed del hombre que se peina frente al espejo de la habitación,

esconderse bajo las sábanas que son consuelo del orgasmo fingido

Habitar el cuerpo que no es mío

No sentir la piel.

     CIUDAD FURIA

Ser un grito inaudible en la ciudad

mientras el cuerpo putrefacto

se nutre de cerveza pagada con caricias  no atendidas

Ser la niña de las noches perdidas.

 

BRENO MUÑOZ

Nace en Huacho, distrito de Huara en 1997. Su interés en la expresión escrita inicia con la influencia del padre y el propio carácter enamoradizo desde niño. Luego de tanta cursilería embarazosa y participar en la poca vida cultural de su colegio, detestar el gusto su padre y ‘quererse’ mucho a sí mismo porque nadie le hacía caso decidió que al fin y al cabo todo es lo mismo, que hay quemar sus poemitas de mierda antes de acabar la secundaria. Postula por dos años a Medicina enla UNMSM por presión del padre. Se cansa y estudia un ciclo de Literatura en la PUCP hasta sentir la necesidad de aportar de verdad al país. Hoy es estudiante de Ingeniería Biomédica en PUCP y UPCH para «transformar la salud en el Perú». Ha militado en la revista Alef, pero lo sacaron por sus posturas progresistas y abiertamente antifachas. Sigue siendo un sadboy.

539

539 y pensar que el vacío es el placer último.
539 y reconocerse en nueve personas diferentes
Y el mismo rostro de barro inexpresivo,
En la misma y todas las sombras proyectadas
De este punto en su movimiento imposible,
Con su andar en cementerios de cuerpos mutilados
Que gritan ¡vida! en sus músculos de mármol o de yeso.
Y pensarse a la deriva
O ahogado, sepultado,
en el fondo de algún foso, bajo masas de océano.
Y una rosa náutica,
Con los brazos y las piernas empaladas,
Luchando por zafarse de su centro
Que se hunde,
Que se hunde;
O estrellada la cabeza en el madero de la mesa
La mesa a través de la ventana,
La mesa con las sillas volteadas,
Lamentando no ser ese espacio en la esquina de la pieza;
O verterme,
Digo, vaciarme
Sobre el pasto seco del mediodía,
Para hundirme,
Para hundirme

Parahundirmeparahundirme

 

José María Salazar

Lima-1994. Estudia Lingüística y Literatura en la PUCP. Durante un tiempo estuvo en Madrid, donde empezó la carrera de Literatura General y Comparada en la Universidad Complutense, pero no la terminó, porque nunca se acostumbró al acento. Ha sido mención honrosa en los Juegos Florales PUCP 2017 en la categoría de cuento. Conduce y co-produce un programa digital en Facebook llamado Somos Libros, Seámoslo Siempre. Se considera bastante crítico de los milenials, lo cual lo convierte en un milenial por definición. Actualmente está preparando su primer poemario a partir de su experiencia personal con la tartamudez. Hasta ahora no lo ttte-ttermina.

My name’s Blurryface and I care what you think

Quiero levantarme mañana un poco borracho y un poco muerto/ quiero cantar desafinadamente una canción de Aerosmith/ esperar que el mundo me escuche/ quiero que la luna orbite alrededor de mis pies y quiero que mis pies orbiten alrededor de todo lo que nunca fui como un perro que vomita su propia cola para perseguirla en una sospechosa quietud/ quiero lamer el vómito con la lengua de otros hasta que esta me ahorque por delito de hurto agravado/ quiero dejar de ser una persona humana y triturar todos los papeles legales con la violencia de los que nunca sacaron su carné de conducir de los que se limitan a buscar citas en Internet para sonar inteligentes frente a una máquina de karaoke/ karaoke significa orquesta vacía en japonés ese también podría ser el nombre de todas las lágrimas que nunca solté porque no quería verme tan desaliñado era suficiente pensé con tener las manchas del espagueti de mamá rojas como la sangre de Aquiles pero yo no soy Aquiles/ en el Perú no hay cuentos sobre héroes solo sobre montañas tierras playas que canto sin problemas/ cantar es un mecanismo de control un dispositivo de poder y nosotros los tartamudos no tartamudeamos al cantar por eso Marilyn Monroe fue tan famosa yo tampoco soy como ella ni como las pastillas que se tomó/ soy como la mañana siguiente a su muerte soy el s i l e n c i o      después de su historia

 

Rosa Salcedo

Lima -1999. Estudiar Derecho en la PUCP. Fue militante de la revista Alef, donde ha publicado sus poemas «Impuras Abstracciones». Se considera a sí misma un intento de poeta

Intermitente

Verme aquí otra vez,
Sin presa, sin rostro.
Ocultándome entre la sombra y la noche.
¿Cuántas veces tendré que revelarme?
Romper la estructura,
la línea,
la imagen.
Absurdo tras lo absurdo.
¿Es acaso invisible mi deseo de ser?
He sentido
La carne en el diente,
La mugre en la uña,
El dedo en el sexo.
Aun así, titileo en la ausencia.
Aun así, la piel no encaja.
Aun así, me disocio en el día.
Es necesario una totalidad sin vacíos ni perfecciones,
Para ser cuerpo, un absoluto, requiero de homogeneidad.
No grietas, no concavidades, no espacios.

Otra vez me veo,

DÉJENME SER CUERPO.

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