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5 poemas/canciones de Bob Dylan

por Verboser
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Bob Dylan (Minnesotta, EE.UU, 1941) es un cantante músico y poeta estadounidense ganador del Premio Nobel de Literatura 2016, considerado como una de las figuras más influyente de la musica popular del siglo XX.
Nacido bajo el nombre de Robert Allen Zimmerman, Dylan comenzó su carrera musical en la década de los 60, cuando por entonces el joven Zimmerman se introducía en los ambientes de la música folk, a partir de la cual, desarrolla una vasta producción, convirtiéndose en el máximo exponente del género. Posteriormente, tomaría la bandera de la rebeldía y sus canciones serían himnos de protesta ante la evidente y masiva propuesta cultural de la postguerra y los movimientos que surgen a partir de ella.
La poesía de Dylan se compone desde diversas temáticas y perspectivas, pasando por una variedad de temas como la política, la guerra, lo social y por supuesto lo literario. Es a grandes rasgos, heredero de una tradición poética que surge y eleva desde la denominada Generación Beat a la cual frecuentaba y que introduce una propuesta incisiva y contracultural que nutre su visión literaria. De ahí su particular estilo, marcado por la desolación y la agitación de los ideales de aquellos convulsionados años 60.

Asimismo, su reinvención hacia las notas del rock y el blues, lo establece como la visagra de dos épocas, muy antagonistas y a la vez vinculantes por el desarrollo de los discursos políticos que marcan segunda mitad del siglo XX en EE.UU. Bob Dylan introduce su característico estilo poético en una amplia pero entonces desvanecida tradición musical folclórica, abriéndole el espacio a un pleno desenvolvimiento y posterior difusión a través de la fusión con otros estilos musicales que nacían en la época.
En el 2007, Bob Dylan recibió en Premio Príncipe de Asturias de las Artes; al año siguiente fue galardonado con el Premio Pulitzer. El 13 de octubre de el 2016, es reconocido con el Premio Nobel de Literatura por “haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense”.

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Hubo una vez un tiempo, en que te vestías tan elegante,
tirabas monedas de 10 centavos a los vagabundos
en tu juventud, ¿verdad?
La gente te llamaba, diciendo:
“ten cuidado muñeca, te vas a caer”
Tú pensaste que todos estaban bromeando,
solías reirte de todo el mundo
que pasaba el rato.
Ahora, no hablas tan alto,
ahora, no pareces tan orgullosa
de tener que estar gorroneando tu próxima comida.

¿Cómo se siente?
Cómo se siente estar por tu cuenta,
sin saber el camino a casa,
como un completo desconocido,
como una piedra que rueda.

Has ido a la mejor escuela, está bien, Srta. Solitaria,
pero sabes que solo solías emborracharte,
y nadie te ha enseñado nunca cómo vivir en la calle.
Y ahora, te das cuenta
que vas a tener que acostumbrarte a ello.
Dijiste que nunca llegarías a un acuerdo
con el misterioso vagabundo, pero ahora te das cuenta
de que no está vendiendo coartadas,
mientras miras fijamente dentro del vacío de sus ojos,
y le preguntas, ¿quieres hacer un trato?

¿Cómo se siente?
Cómo se siente estar por tu cuenta,
sin saber el camino a casa,
como un completo desconocido,
como una piedra que rueda.

Nunca te diste la vuelta para ver los ceños fruncidos
de los malabaristas y los payasos,
cuando todos se rebajaban y hacían trucos para ti.
Nunca entendiste que no está bien,
no deberías dejarte en manos de otra gente
para divertirte.
Solías montar en el caballo cromado
con tu diplomático,
que llevaba sobre sus hombros, un gato siamés.
¿No es duro cuando descubres que
él no estaba al nivel
después de que te quitara todo lo que pudo robar?

¿Cómo se siente?
Cómo se siente estar por tu cuenta,
sin saber el camino a casa,
como un completo desconocido,
como una piedra que rueda.

La princesa en la torre, y toda la gente guapa,
beben, pensando que ya lo tienen hecho,
intercambiando toda clase de regalos y cosas preciosas,
pero mejor que levantes tu anillo de diamantes,
nena, mejor que lo empeñes.
Solías estar tan entretenida
con el Napoleón en harapos y el lenguaje que solía utilizar.
Vete con él ahora, te llama, no puedes negarte,
cuando no tienes nada, no tienes nada que perder,
ahora, eres invisible,
no tienes secretos que esconder.

¿Cómo se siente?
Cómo se siente estar por tu cuenta,
sin saber el camino a casa,
como un completo desconocido,
como una piedra que rueda.

 

BLOWIN IN THE WIND

Cuántos caminos debe recorrer un hombre,
antes de que le llames “hombre”
Cuántos mares debe surcar una blanca paloma,
antes de dormir en la arena.
Cuántas veces deben volar las balas de cañón,
antes de ser prohibidas para siempre.
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento,
la respuesta está flotando en el viento.

Cuántos años puede existir una montaña,
antes de que sea lavada por el mar.
Cuántos años pueden vivir algunos,
antes de que se les permita ser libres.
Cuántas veces puede un hombre girar la cabeza,
y fingir que simplemente no lo ha visto.
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento.
La respuesta está flotando en el viento.

Cuántas veces debe un hombre levantar la vista,
antes de poder ver el cielo.
Cuántas orejas debe tener un hombre,
antes de poder oír a la gente llorar.
Cuántas muertes serán necesarias,
antes de que él se de cuenta,
de que ha muerto demasiada gente.
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento.
La respuesta está flotando en el viento.

 

A HARD RAIN’S A-GONNA FALL

Oh, ¿dónde has estado, mi querido hijo de ojos azules?
¿dónde has estado, mi joven querido?
He tropezado con la ladera de doce brumosas montañas,
he andado y me he arrastrado en seis autopistas curvadas,
he andado en medio de siete bosques sombríos,
he estado delante de una docena de océanos muertos,
me he adentrado diez mil millas en la boca de un cementerio,
y es dura, es dura, es dura, es muy dura,
es muy dura la lluvia que va a caer.

Oh, ¿y qué viste, mi hijo de ojos azules?
Oh, ¿qué viste, mi joven querido?
Vi lobos salvajes alrededor de un recién nacido,
vi una autopista de diamantes que nadie usaba,
vi una rama negra goteando sangre todavía fresca,
vi una habitación llena de hombres cuyos martillos sangraban,
vi una blanca escalera cubierta de agua,
vi diez mil oradores de lenguas rotas,
vi pistolas y espadas en manos de niños,
y es dura, es dura, es dura, y es muy dura,
es muy dura la lluvia que va a caer.

¿Y qué oíste, mi hijo de ojos azules?
¿Y qué oíste, mi joven querido?
Oí el sonido de un trueno, que rugió sin aviso,
oí el bramar de una ola que pudiera anegar el mundo entero,
oí cien tamborileros cuyas manos ardían,
oí diez mil susurros y nadie escuchando,
oí a una persona morir de hambre, oí a mucha gente reír,
oí la canción de un poeta que moría en la cuneta,
oí el sonido de un payaso que lloraba en el callejón,
y es dura, es dura, es dura, es muy dura,
es dura la lluvia que va a caer.

Oh, ¿a quién encontraste, mi hijo de ojos azules?
¿Y a quién encontraste, mi joven querido?
Encontré un niño pequeño junto a un poni muerto,
encontré un hombre blanco que paseaba un perro negro,
encontré una mujer joven cuyo cuerpo estaba ardiendo,
encontré a una chica que me dio un arco iris,
encontré a un hombre que estaba herido de amor,
encontré a otro, que estaba herido de odio;
y es dura, es dura, es dura, es muy dura,
es muy dura la lluvia que va a caer.

¿Y ahora qué harás, mi hijo preferido?
¿Y ahora qué harás, mi joven querido?

Voy a regresar afuera antes que la lluvia comience a caer,
caminaré hacia el abismo del más profundo bosque negro,
donde la gente es mucha y sus manos están vacías,
donde el veneno contamina sus aguas,
donde el hogar en el valle encuentra el desaliento de la sucia prisión,
y la cara del verdugo está siempre bien escondida,
donde el hambre amenaza, donde las almas están olvidadas,
donde el negro es el color, y ninguno el número,
y lo contaré, lo diré, lo pensaré y lo respiraré,
y lo reflejaré desde la montaña para  que todas las almas puedan verlo,
luego me mantendré sobre el océano hasta que comience a hundirme,
pero sabré bien mi canción antes de empezar a cantarla,
y es dura, es dura, es dura, es muy dura,
es muy dura la lluvia que va a caer.

Bob Dylan y Allen Ginsberg en 1975

SOLO UN VAGABUNDO

Al ir caminando un día, en un rincón
Vi a un viejo vagabundo tumbado en un portal
Su cara se apretaba contra el frío suelo de la acera
Y calculé que debía llevar allí toda la noche o más.

Era sólo un vagabundo, pero ya falta uno más
No deja atrás a nadie que cante su triste canción
No deja atrás a nadie que le lleve a casa
Sólo un vagabundo, pero ya falta uno más.

Una manta de papeles de periódico cubría su cabeza.
El escalón era su almohada, la calle era su cama
Una mirada a su cara permitía ver el largo camino que había recorrido
Y un puñado de dinero dejaba ver las monedas que había mendigado.

Era sólo un vagabundo, pero ya falta uno más
No deja atrás a nadie que cante su triste canción
No deja atrás a nadie que le lleve a casa
Sólo un vagabundo, pero ya falta uno más.

¿Hace falta acaso ser muy hombre para ver toda la vida derrumbarse?
¿Para mirar al mundo desde un agujero en el suelo?
¿Para esperar el futuro como un caballo que se ha quedado cojo?
¿Para yacer en el arroyo y morir sin un nombre?

 

TREN VIAJERO

Hay un tren de hierro, que ha estado rodando a lo largo de los años
Con una caja de combustible llena de odio y un horno lleno de temores
Si alguna vez le habéis oído, o habéis visto su carcasa rota de color de sangre.
Entonces habéis oído mi voz cantando y sabéis cómo me llamo.

¿Os habéis parado alguna vez a pensar en todo el odio que lleva?
¿Habéis visto alguna vez a sus pasajeros, a sus pobres almas confusas y enloquecidas?
¿Habéis empezado a pensar que tenéis que detener ese tren?
Entonces habéis oído mi voz cantando y sabéis cómo me llamo.

¿Os cansáis alguna vez de los sonidos sermoneantes del miedo
Cuando han golpeado vuestra cabeza y martilleado en vuestros oídos?
¿Habéis preguntado sobre ello y no os han contestado?
Entonces habéis oído mi voz cantando y sabéis cómo me llamo.

Me pregunto si los líderes de las naciones son conscientes
De este mundo asesino que me dejan en las manos
¿Os habéis quedado despiertos alguna noche preguntándooslo?
Entonces habéis oído mi voz cantando y sabéis cómo me llamo.

¿No habéis estado nunca a punto de decir, o habéis dicho para vosotros mismos
Que la persona que está a vuestro lado puede estar equivocada?
¿Acaso el delirio de los locos hace enloquecer vuestras tripas?
Entonces habéis oído mi voz cantando y sabéis cómo me llamo.

¿Os deprimen acaso los maniáticos asesinos y los que odian?
¿Os marean la política y los sermones?
¿Os duele el corazón con los incendios de autobuses?
Entonces habéis oído mi voz cantando y sabéis cómo me llamo.

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