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Ella distópica | 5 poemas de Marianna Espezúa

por Verboser

ELLA DISTÓPICA
5 poemas

 

 

 

CERTEZA

A mí me criaron los niños que nunca seremos,
por eso
existo
nula y muerta.

No todas las noches,
solo esta noche que
no sabe a nada
más que miedo
porque yo también soy miedo
y creo en mis monstruos,
creo
los creo y
los moldeo de acuerdo a la posición
de alguna estrella
que se parezca
a esa primera esquina
en donde me toqué las piernas
preguntándome si tenía sueños.

Esta noche la inseguridad se puso minifalda
y entró  a la facultad de derecho.

No tenía voz ni corazón.

Me miraba
mientras me quitaba
la costra que remplazaba
a estos huecos
donde un día tuve ojos;
dos ojos
que de nada me sirvieron.
Porque las bestias
no pueden soñar
porque el mundo
se les escapa de las manos
a esos hombres
y mujeres
que nunca
pude amar.

Es que siempre
siempre,
siempre
siempre
he sido mejor poeta que amante.

Con esto
no quiero decir
que soy buena poeta,
sino
que soy pésima amante.

 

CALEIDOSCOPIO

Me dijiste bruja,
e hice un aquelarre.
Luego me perdí y quise volarme los dedos.
Quemé la carne,
mi cuerpo,
el santuario,
mi medio,
el yo sin ti.

Un verso se ha escapado de entre las sombras
Y aún no he podido cantar el tango hechicero que te amarre la boca.

 

PROYECTO LIBRE

Cuando el sueño te desconoce empieza a dibujarse la realidad.
Entonces:

  1. Las arañas
    tienen crayones
    en lugar de patas
    y el semen de la vida
    se bebe frío
    en cualquier cama.
    2. Las flores
    aprenden a caminar
    y deciden marchar a las guerrillas.

Cuando el sueño te desconoce partes desde 0.5 hasta que el tiempo te escuche.
Entonces:

  1. El mar es la condición
    que acaricia el viento,
    cuando este
    refleja su propia agua.
    4. Y tu imagen no es más tuya, sino la de algún cisne perdido.

Crees poder camuflarte en sombras.

Pero no es cierto, el sueño te desconoce.

No es malo,  solo son horas que se pierden en tu cuerpo

Empiezas a dibujarte sola y a mano alzada,

Sola y sin escalas,
sola y tuya en formato nuevo

Sola y herida en el papel

Sola…

Cuando el sueño te desconoce,
te descubre sola
y el surrealismo empieza.

 

JUAN EN LA PLAYA – CUANDO LA UTOPÍA TOCA UNA AGUJA

“nada más limpio este verano esta vida esta precisa forma”
(Enrique Verástegui)

Si creas una armonía sin notas,
O simplemente apareces
podré decir sin miedo
que tus ojos de poeta santiaguino
queman,
pero describen el calor de las playas
que tus ojos de verdugo titulado
ocultan galaxias,
y la arena con huellas
que tus ojos
son hermosos
y quisiera verlos aquí
colgando,
encima de donde me bailas perdido
chatarrero sin perro ,
Henry Miller salvaje,
Bukowksi se durmió el día tu boca se abrió
y me preguntaste
si te quería ,
y yo te dije que a los 17 años había dejado de creer en dios.

 

BALADA DE LA GATA MELANCÓLICA

I
Mi madre me dijo que vio a mi hermana muerta entrar en su vientre
5 horas antes de que nazca.
Nací feminista, puta y felina.

Para los 13 años empecé a ser feliz
hasta que aprendí a soñar.
Renuncié a los colores convencionales
para crear un nuevo tono
similar a un maullido pero con piernas para huir
temprano
antes del desayuno.

Mi madre me dijo
“al que tiene manos nada le falta”.
Y a mí me falta un pedazo
de algo
no alguien
de algo
que me ayude a manifestar la inconformidad de mi ser

Diría: Perdón por ser feminista y puta, mamá.
Pero nos están matando
dicen que la corona de espinas es una tiara de adelfas
dicen que estoy loca y  sola
y no,
solo soy una más en este aquelarre.

II
Así que hoy lo pensé mejor
y no quiero quedarme aquí.
Voy a convertirme en una mosca
o en un niño
o en un día de fin de semana.
o en cualquier cosa que odie el viento,
tanto como esta forma de querer
y de recordarme que no hay conciencia cuando se ama.

Creo, que sentimentalmente
soy un desastre.
Tanto
que quisiera poner una letra en mi cabeza
y decirme poesía.
Pero prefiero ser la luz
que se lava la cara con frases ortogonales
y enfermas,
que saben a arena.

El amor es arena.

Debo admitir,
que aunque sentimentalmente soy un desastre
tengo la habilidad de crear jardines.
Soy capaz de re-crear  Babilonia
y hacerla una nueva patria
donde podamos
cansarnos de ser nosotros
los inconclusos de siempre
y ser  esta bala más a mi cabeza
que revienta cuando escucho
Marianna, es jodido amar.

Este poema no sabe que yo existo
creo que el mañana tampoco.

Si no es aquí, no me quiero encontrar.

Así que voy a convertirme en una mosca
o en un niño
o en un día de fin de semana.
En lo que fuera necesario
para no ser parte
de la falsa sonrisa urbana

Este poema no sabe que yo existo
solo existen mis ganas de partir,
y su silueta en el suelo
como una cicatriz desmayada.

III
El sentimiento de orfandad me acosa,

Tengo miedo
y creo que mis mentiras quieren matarme.

IV
Soy gobernada por lo que amo
Y en las piernas del amor los subjetivos podemos llorar
o perder la sexta oportunidad de vivir


Marianna Espezúa (Puno, 1993) Estudiante de Arquitectura de la Universidad Nacional Jorge Basadre. Parió a su primogénito en julio del 2013, un niño con pretensión de Dioscuro llamado Pólux. Antologada en “10 poetas de un solo caño”, en la antología de poesía femenina “Mis palabras exigen silencio” y en “Buganvilla” y “tea Party V”. Participó en revistas como LibertaliaSur y Letrasértica. Ganó el XI y XIII Juegos Florales de la UNJBG con el 1er y 2do puesto en el concurso de poesía. Y el 1er puesto en el I FESTILEA – UNJBG”.

 

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